Introducción
Chile
ha sufrido diversas trasformaciones a lo largo de su historia tanto políticos
como sociales si lo llevamos al contexto del Trabajo Social esta profesión
desde el momento que se instauró en el país, también ha sufrido cambios
significativos que afectan tanto a la profesión como al país.
Estos cambios
que seguirán ocurriendo debido al desarrollo que nuestro país va
teniendo día a día, ya sea con la
actualización y creación de nuevas políticas sociales o la creación de programas con fin de asistir
en ayuda de la comunidad.
El desarrollo del Trabajo Social en nuestro
país ha ido tomando un papel importante en la ciudadanía, ya que esta profesión ha permitido entregar diferentes herramientas a las personas como
forma de ayuda para su autodesarrollo, ya sea personal o comunitario. Los
Trabajadores Sociales son considerados como agentes de cambio importantes en la
sociedad, por ello es necesario conocer
cuál es la historia de la profesión.
Los contenidos a desarrollar en este informe
trataran sobre la historia del trabajo social en chile, las diferentes
transformaciones y sus diferentes etapas desarrollas con el tiempo.
Resumen
Abstrac
El presente informe técnico, se hace
referencia al origen del trabajo social en Chile desde su inicio en 1925 hasta
el nuevo milenio, su formación se basa en el desarrollo de 5 etapas en donde
dejan en claro la transformación que fue viviendo la profesión en el país.
En cada una de estas etapas se
reconceptualiza el proceso de formación de los Trabajadores Sociales, en donde
debido a las diferentes problemáticas surgidas en cada una de las épocas la
formación de los profesionales debía ser inminentemente reconceptualizada para
ir evolucionando a la profesión través de la historia. Chile es el primer país
en Latino América en la formación profesional de servicio social. Todo comienza
en el año 1925 con la fundación de la primera escuela el 04 de mayo de 1925
llamada Doctor Alejandro del Río en honor a quien la propicio su creación. Esta
profesión está vinculada a los cambios tanto políticos como sociales del país,
es de un desarrollo complejo en donde
cada uno de los Trabajadores Sociales da a conocer sus competencias y
habilidades como profesionales, en cual a través de éstas brindan herramientas
para las personas y a la comunidad con fin de que éstas tengan una mejor
calidad de vida.
This technical report, reference to the origin of social work in Chile
is done since its inception in 1925 until the new millennium, their training is
based on the development of 5 stages which make clear the transformation was
living the profession in the country . In each of these stages the formation of
Social Workers is reconceptualized, where due to the different problems
encountered in each of the periods the training of professionals should be
imminently reconceptualized to evolve the profession through history . Chile is
the first country in Latin America in the training of social service. It all
starts in 1925 with the founding of the first school on May 4, 1925 Dr.
Alejandro del Río call after whom the enabling creation. This profession is
linked to both political and social changes in the country, it is a complex
development in which each of the social workers disclosed their skills and
abilities as professionals, which through they provide tools for individuals
and community so that they have a better quality of life.
HISTORIA DEL TRABAJO SOCIAL EN CHILE.
Todo comienza en el año 1925, donde nuestro
país fue el pionero en la formación profesional del Servicio Social. La primera
escuela fue fundada el 04 de mayo de1925, 30 años después de la creación de la
primera escuela de trabajo social en el mundo. La formación en Chile, está muy
vinculada a los cambios sociales y políticos, dado que esta profesión es
extremadamente sensible y de un desarrollo complejo dentro de nuestro país, y
en esta instancia hablaremos de las etapas de la historia del trabajo social en
Chile.
Se inicia con la fundación de la Escuela de Servicio Social en
Chile, el 04 de mayo de 1925, en honor al Doctor Alejandro del Río, quien
propició su creación. La administración dependía directamente de la Junta
Nacional de Beneficencia, antecesora del Ministerio de Salud, Don Alejandro del
Río, fue influenciado por el médico belga René Sand.
Era muy importante ser eficientes
colaboradoras en el campo de la salud, la formación fue esencialmente
paramédica y femenina. Su primera Directora fue doña Jenny Bernier, quien
estaba a cargo de la selección, admisión y preparación profesional de las
alumnas, como del plan de estudio y su supervisión. (Anexo 4)
La carrera duraba 2 años, las postulantes
debían cumplir con ciertos requisitos, haber rendido tercer año de humanidades,
sus antecedentes morales y personales intachables, unidos a un gran espíritu de
generosidad y ayuda al prójimo. (Anexo 1)
Las primeras escuelas de ésta profesión se
llamaron Servicio Social, el título profesional emitido por estas escuelas fue
de visitadoras sociales, hasta el año 1957. En Chile y en Latinoamérica, esta
profesión se inicia con “mujeres”.
En los años 60, comienza el ingreso de los
primeros varones a las escuelas de trabajo social 1929, es creada la Escuela
Elvira Matte de Cruchaga, dependiente de la Universidad Católica de Chile
1942,se crean cuatro nuevas escuela de Servicio Social, en las ciudades de
Concepción, Temuco, La Serena y Santiago, todas ellas dependían del Ministerio
de Educación. En 1945, una quinta escuela en Valparaíso, la primera en Chile de
la Universidad de Chile, su requisito para postular, era haber rendido el
bachillerato, una entrevista personal, Además de un año más de formación. (Tres
años de estudios). En 1956, Se creó la Escuela de Trabajo Social, dependiente
de la Universidad Católica de Valparaíso.
También
tenemos en su inicio, el denominado servicio social rural, iniciativa de un
grupo de la Unión de Agricultores de Chile, cuyo objetivo, “mejorar las condiciones
de vida del campesino Chileno. Otro
campo laboral iniciado es el servicio social en vivienda, promovido
centralmente por la creación de la caja de la Habitación y cuyo fin era
suministrar viviendas a los trabajadores de recursos modestos Finalmente, se
amplía con la incorporación de las asistentes sociales a los servicios de
Gendarmería de Chile, para apoyar a las personas privadas de libertad.
SEGUNDA ETAPA: DEL ASISTENCIALISMO A LA PROMOCIÓN.
En 1956 se crea la escuela de servicio social de la Universidad Católica
de Valparaíso. En el año 1957, la escuela de servicio social de Temuco se
cierra, siendo sus alumnas trasladadas a la escuela de Santiago.
De las cinco escuelas existentes
en el país, las tres que dependían del Ministerio de Educación, pasan a
depender de la Universidad de Chile, y continúan unidas por la Dirección
General de escuelas, con igualdad curricular y de requisitos de ingresos. Se
abre la carrera en Antofagasta, dependiente de la misma Universidad, y también
en la Universidad de Concepción, razón por la que la Universidad de Chile
cerrará la carrera en esta ciudad a contar de 1960.
En el año 1963, en Temuco se abre la carrera de servicio social, esta vez en la
sede regional de la Universidad de Chile. En relación con el plan de estudios en
1963, se lleva a cabo una reforma curricular: la duración de la formación es de
cuatro años, comienzan a incorporarse en forma incipiente asignaturas de las
ciencias sociales, aunque sin disminuir las del área de salud. Por su parte, la
escuela de servicio social de la Universidad Católica de Valparaíso, tenía un
plan ligeramente distinto del de las escuelas de la Universidad de Chile:
también de cuatro años, con asignaturas similares, aunque no incluía la
investigación social. A mediados de la década de los sesenta, influenciado por
un clima de efervescencia social y política, los referentes profesionales se
trasladan hacia los movimientos sociales y políticos de la época, que buscaban
provocar profundos cambios en las estructuras vigentes. (Anexo
2)
En este período, la profesión se vuelca en una profunda autocrítica, en
un proceso denominado reconceptualización, en el que se cuestiona fuertemente
el rol asistencialista de la profesión y, como consecuencia, las metodologías y
niveles de intervención, el carácter asistencialista de las prácticas sociales
junto a las teorías, conceptos y marcos valóricos que sustentan el quehacer
profesional. La reconceptualización, es un proceso que convoca a la totalidad
de escuelas de trabajo social de Latinoamérica y que responde al clima de
reformas sociales y políticas de la época. Para el sistema universitario
chileno, en el año 1966, es un año marcado por profundos cambios. De ellos los
más relevantes son:
• Reforma de la educación chilena, que bajo el lema “a democratizar la
educación”, se amplió la educación básica de seis a ocho años, lo que significó
un fuerte incremento en la matrícula de los distintos niveles educacionales
(preescolar, escolar, secundario y universitario).
• Reforma
universitaria, que abarca aspectos tan disímiles como la creación de nuevas
carreras profesionales, implementación de un nuevo sistema de ingreso a las
universidades chilenas a través de la prueba de aptitud académica (PAA), alta
flexibilidad curricular, y la conducción académica, política y administrativa
de las universidades con participación de todos los estamentos.
El
número de escuelas de servicio social en el país en el año 1973, era de doce y
debido al espíritu de cambios permanente de la época, sus planes de estudios en
el período comprendido entre 1968 a 1973 variaban constantemente, tanto en las
asignaturas y sus contenidos teóricos, como en las modalidades de las prácticas
profesionales. Producto de estos procesos, la formación profesional se ve
transformada con la incorporación de nuevas asignaturas profesionales,
destacando, técnicas de trabajo con grupos, técnicas de comunicación social, entre
otras.
La metodología de caso social y de grupo, son cuestionados en su
dimensión asistencial y se incorpora a las metodologías de intervención, la
organización y desarrollo comunitario, durante este período hay un crecimiento de
los campos laborales vinculados a áreas municipales, sindicales, poblacionales
y rurales, a la vez que en sus funciones, orientadas en una línea
asistencialista, incorporarán la promoción social. La coordinación de los programas
sociales de gobierno: habitacionales, agrarios, educativos y sanitarios, considerarán
la participación de los asistentes sociales, como profesionales encargados de
llevar a cabo los programas de desarrollo social. En este ámbito de expansión
profesional, es relevante la inclusión y utilización en las prácticas sociales
el método de organización y desarrollo comunitario.
Al término del período y con la intensificación de los procesos de
reforma social, los campos laborales seguían incrementándose en los sectores
agrícolas derivados de la reforma agraria y en el sector habitacional, como
respuesta al requerimiento de organización social para incorporar activamente a
la población en los planes de construcción de viviendas sociales y de
equipamiento comunitario. En educación, se observa un incremento de las
contrataciones, por la creación de la
Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, destinada a apoyar la educación
básica en los grupos sociales más desfavorecidos. Se aprecia un nuevo campo de
contrataciones en las estructuras de gobierno, tales como Intendencias y
Municipios, con una marcada tendencia hacia la actividad política.
TERCERA
ETAPA: TRABAJO SOCIAL Y GOBIERNO MILITAR.
Este período se inicia con el golpe de estado y se extiende desde 1973 a
1990. Con el golpe de Estado, se detienen abruptamente los procesos iniciados
en la etapa anterior: se cierran escuelas algunas temporalmente y otras definitivamente, se expulsan docentes
y alumnos y se restringe el número de vacantes. Las mayor parte de las
escuelas, suspende su ingreso en el año 1974 y ya en el año 1975, algunas reabren sus puertas, manteniendo como únicos
requisitos de ingreso las notas de enseñanza media y la prueba de aptitud
académica.
Se rediseña el plan de estudios, incluye redefiniciones de los objetivos
y metodologías de la profesión, planteando una formación tecnológica cuya
característica es la desideologización
de la práctica social, rescatando como valor la neutralidad en los procesos de
intervención, de este rediseño, se aplica de modo igualitario a las nuevas
generaciones que ingresan a contar del año 1976 en las ocho escuelas que
quedaron funcionando hasta el inicio de los años ochenta, la duración de la
formación es de cinco años. El plan resultante, vuelve a incorporar con fuerza,
las asignaturas del área de derecho, aunque mantiene las asignaturas de las
ciencias sociales, pero reformuladas desde perspectivas desideologizadas. (Anexo 3)
En un marco de fuerte represión política, y caracterizado por las
limitaciones impuestas por el gobierno al ejercicio de los derechos de libre
expresión y de asociación junto al clima de miedo e inseguridad reinante, el
campo profesional sufre una fuerte contracción, disminuyendo el número de
cargos y desestimándose nuevas contrataciones. A mediados de la década del
setenta, se registraba en Chile, 5.072 profesionales asistentes sociales, de los
cuales 264 eran varones. (Figueroa, 1975: 173)
En un contexto no oficial, se consolida un grupo de profesionales que
comienza a construir un trabajo social ligado al respeto a los derechos
humanos, a la defensa de las víctimas de la represión política, a la promoción
de la participación de las personas, al desarrollo de formas democráticas de
convivencia y a la implementación de estrategias solidarias para la subsistencia de las poblaciones más afectadas
por la recesión económica, especialmente a principios de los años ochenta.
Las estrategias de intervención
del colectivo profesional, estaban constituidas por el fortalecimiento de las
organizaciones, la educación social y cívica, y el apoyo a iniciativas
solidarias de las personas y los grupos comunitarios. En los inicios de los
años ochenta, el gobierno militar impulsa una nueva reforma del sistema
educacional, cuyo objetivo primordial es abrir la actividad al sector privado.
Para ello se dicta la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, que suprime las
sedes de las universidades nacionales Universidad de Chile y Universidad
Técnica del Estado y, en su reemplazo, crea las universidades derivadas o
regionales: Asimismo, permite la creación de universidades por parte del sector
privado, y establece una clasificación en las carreras profesionales, delimitando
aquellas que son exclusivamente universitarias y las que no lo son, siendo
ubicado el trabajo social en esta última categoría.
CUARTA
ETAPA: COMUNIDAD Y CAMBIOS EN BUSCA DE UNA SÍNTESIS.
Este período se inicia con el retorno de la democracia en 1990 los
profesionales centran sus esfuerzos en construir saberes que integren las
experiencias de las etapas anteriores permitiendo generar nuevos aprendizajes
profesionales y la resignificación de las metodologías de intervención. Los
temas centrales en la reflexión de trabajo social en este período, están
enfocados a la superación de la pobreza y al aporte profesional en el
desarrollo económico con justicia social, ambos temas priorizados por los
gobiernos democráticos desde el año 1990.En el escenario nacional, el número de
profesionales aumenta significativamente, como resultado de la reapertura de
escuelas en universidades tradicionales y apertura de nuevas escuelas en
universidades tradicionales y privadas y en institutos profesionales.
Cada escuela o programa buscará aportar su sello y perfil profesional
específico, con el respaldo de una oferta de planes de formación diseñados de
manera autónoma. Como consecuencia, la extensión de la formación varía entre
ocho y diez semestres, los énfasis de cada carrera se concentran en diversas
áreas de ejercicio profesional y los requisitos de titulación no son homólogos,
variando desde una práctica profesional hasta la elaboración de tesis o ambos
requisitos a la vez.
Con respecto a los cambios en planes de estudios estos son motivados por
el retorno de la democracia. El eje que articula la revisión curricular, está
dado por la necesidad de incluir en el plan de estudios los contenidos y las
prácticas que se habían desarrollado en los organismos no gubernamentales y en
las organizaciones de iglesia, particularmente, en la defensa de los derechos
humanos, en el fortalecimiento de las organizaciones sociales y en educación en
derechos ciudadanos.
Otro aspecto importante referente
a la modificación de los contenidos de los planes de estudios, es la inclusión
de los temas de la agenda social y política del gobierno, tales como la
superación de la pobreza, crecimiento económico con sustentabilidad y equidad,
participación social y protección medioambiental, entre otros.
QUINTA ETAPA: DE LA TRADICIÓN PROFESIONAL A LA
TRANSFORMACIÓN DE LA PROFESIONALIDAD.
Esta etapa se inicia con el nuevo milenio y está aún en pleno
desarrollo. Las políticas del Ministerio de Educación introducen el concepto de
calidad en la educación superior. Éste concepto es aplicado a los servicios
educativos, es un concepto complejo y que en el contexto de los procesos de
autoevaluación y acreditación, se comprende como el marco que define a priorizar
las características de la prestación de
servicios. Para el Estado chileno el desafío de mejorar la calidad consiste en
la “coexistencia de programas muy diversamente dotados de recursos y
capacidades; la necesidad de consolidar una cultura de la evaluación y
autoevaluación, considerando la tendencia creciente hacia el ejercicio
internacional; la necesidad de perfeccionar la coherencia del sistema
educacional, de manera de perfeccionar los requisitos exigibles a cada nivel y
tipo institucional; y la provisión a los actores de información adecuada para la
toma de decisiones”.(Ministerio de
Educación,1998:7)
En el marco de la política estatal para la
educación superior, las escuelas de trabajo social inician nuevas revisiones de
los planes de estudios, motivadas por la urgencia y la necesidad de dar cuenta
de las tensiones, que influencian y cuestionan el quehacer formativo,
provenientes de cuatro ámbitos:
• Primer ámbito: los desafíos de la globalización, los que desde la
perspectiva del trabajo social se expresan en el surgimiento de nuevos y más
complejos problemas sociales, tensionando los conocimientos profesionales así
como las estrategias y técnicas de intervención.
• Segundo ámbito: creciente número de escuelas de trabajo social en
Chile, generando alta competitividad en el mercado de educación superior por la
captación de matriculados y la necesidad de diferenciación e identidad entre la
formación entregada por unos y otros.
• Tercer ámbito: Política de educación superior que impulsa los procesos
de autoevaluación y de acreditación para todas las universidades – públicas y
privadas en sus programas de pre y post grado e institucional, en la búsqueda
de optimizar la calidad y de transparentar el quehacer educativo de dichas
instituciones. Como resultado de los procesos de autoevaluación, las carreras
de trabajo social, plantean en sus respectivos informes la necesidad de
actualizar el perfil profesional y revisar el plan de formación.
• Cuarto ámbito: Decisión del gremio de movilizarse para que se
restituya al trabajo social la calidad de carrera exclusivamente universitaria,
que le fuera retirada en 1981 como consecuencia de la dictación de la Ley
Orgánica Constitucional de Enseñanza. Ello implica que la formación entregue
dos titulaciones en forma simultánea: el título profesional y el grado de
licenciado en trabajo social.
Cada una de las universidades o institutos profesionales que dictan la
carrera de trabajo social y/o servicio social en la actualidad, posee su propio
plan de formación que va a responder a distintos requerimientos, tales como la
misión y visión institucional, los marcos valóricos, las concepciones sobre los
procesos formativos y las estrategias de formación profesional diferenciada
presentes en las instituciones componentes del Sistema de Educación Superior
chileno. Todos estos diversos aspectos van a influir en forma directa en la
definición de los planes de formación vigentes.
Conclusión
A lo largo de la historia el Trabajo
Social en Chile ha sufrido diversas transformaciones. La profesión se
ha ido desarrollando durante el
tiempo cambios que han ocurrido cambios importantes conforme por las etapas por
las cuales ha atravesado de realizaron cambio relevante y significativos tanto
en los político como en lo social con nuevas reformas etc. La principal orientación del Trabajo Social
en Chile es promover la mejor calidad de vida de las personas, grupos y
comunidades en donde se busca brindarles herramientas de forma eficiente y
eficaz para el logro de un mejor autodesarrollo, el bien común y la inserción
de éstos a la sociedad.
Esta orientación u objetivo de la
profesión busca desarrollarse a través de cambios significativos con ayuda con
conjunto con la sociedad, política y las personas, ya que en conjuntos con estos actores pueden realizarse cambios relevantes de
grandes consideraciones logrando un mejor entorno y calidad de vida para los individuos, grupos y comunidades. El
Trabajo Social como profesión debe ir transformado constantemente debido a que
las problemas sociales no siempre son las mismas y van surgiendo conforme
avanza el tiempo, es por ello que el Trabajador social debe estar preparado de
forma competente con habilidades únicas, siendo capaz de intervenir y dar
solución a las diversas problemas sociales
que surjan a través de tiempo en las
diferentes situaciones particulares y contextos determinados que se presenten. (Anexo 5)
Para desarrollar cambios significativos
y relevantes en el país primero se debe conocer el origen de la profesión en
Chile, es por ello por propósito del presente informe donde se da a conocer sus
inicios las transformaciones por las cuales atravesó el Trabajo Social en Chile
y las diferentes etapas que se fueron desarrollando , claro está que esta
información puede ser de suma relevancia
para aquellas personas que están comenzando su proceso de formación
profesional en donde como de orientación hacia el futuro profesional se dan
conocer las diferentes etapas y los diferentes roles que cumplió y desarrollo
el Trabajador Social en su comienzo.