viernes, 2 de octubre de 2015

Historia del Trabajo Social





















                                                                                      
                                                           


   Introducción


Chile ha sufrido diversas trasformaciones a lo largo de su historia tanto políticos como sociales si lo llevamos al contexto del Trabajo Social esta profesión desde el momento que se instauró en el país, también ha sufrido cambios significativos que afectan tanto a la profesión como al país.
Estos cambios  que seguirán ocurriendo debido al desarrollo que nuestro país va teniendo día a día, ya sea con  la actualización y creación de nuevas políticas sociales  o la creación de programas con fin de asistir en ayuda de la comunidad.
El desarrollo del Trabajo Social en nuestro país ha ido tomando un papel importante en la ciudadanía, ya que esta profesión  ha permitido entregar  diferentes herramientas a las personas como forma de ayuda para su autodesarrollo, ya sea personal o comunitario. Los Trabajadores Sociales son considerados como agentes de cambio importantes en la sociedad,  por ello es necesario conocer cuál es la historia de la profesión.
Los contenidos a desarrollar en este informe trataran sobre la historia del trabajo social en chile, las diferentes transformaciones y sus diferentes etapas desarrollas con el tiempo.



  Resumen Abstrac

           
El presente informe técnico, se hace referencia al origen del trabajo social en Chile desde su inicio en 1925 hasta el nuevo milenio, su formación se basa en el desarrollo de 5 etapas en donde dejan en claro la transformación que fue viviendo la profesión en el país. En  cada una de estas etapas se reconceptualiza el proceso de formación de los Trabajadores Sociales, en donde debido a las diferentes problemáticas surgidas en cada una de las épocas la formación de los profesionales debía ser inminentemente reconceptualizada para ir evolucionando a la profesión través de la historia. Chile es el primer país en Latino América en la formación profesional de servicio social. Todo comienza en el año 1925 con la fundación de la primera escuela el 04 de mayo de 1925 llamada Doctor Alejandro del Río en honor a quien la propicio su creación. Esta profesión está vinculada a los cambios tanto políticos como sociales del país, es de un  desarrollo complejo en donde cada uno de los Trabajadores Sociales da a conocer sus competencias y habilidades como profesionales, en cual a través de éstas brindan herramientas para las personas y a la comunidad con fin de que éstas tengan una mejor calidad de vida.
This technical report, reference to the origin of social work in Chile is done since its inception in 1925 until the new millennium, their training is based on the development of 5 stages which make clear the transformation was living the profession in the country . In each of these stages the formation of Social Workers is reconceptualized, where due to the different problems encountered in each of the periods the training of professionals should be imminently reconceptualized to evolve the profession through history . Chile is the first country in Latin America in the training of social service. It all starts in 1925 with the founding of the first school on May 4, 1925 Dr. Alejandro del Río call after whom the enabling creation. This profession is linked to both political and social changes in the country, it is a complex development in which each of the social workers disclosed their skills and abilities as professionals, which through they provide tools for individuals and community so that they have a better quality of life.

 

HISTORIA DEL  TRABAJO SOCIAL EN  CHILE.


Todo comienza en el año 1925, donde nuestro país fue el pionero en la formación profesional del Servicio Social. La primera escuela fue fundada el 04 de mayo de1925, 30 años después de la creación de la primera escuela de trabajo social en el mundo. La formación en Chile, está muy vinculada a los cambios sociales y políticos, dado que esta profesión es extremadamente sensible y de un desarrollo complejo dentro de nuestro país, y en esta instancia hablaremos de las etapas de la historia del trabajo social en Chile.


Se inicia con la  fundación de la Escuela de Servicio Social en Chile, el 04 de mayo de 1925, en honor al Doctor Alejandro del Río, quien propició su creación. La administración dependía directamente de la Junta Nacional de Beneficencia, antecesora del Ministerio de Salud, Don Alejandro del Río, fue influenciado por el médico belga René Sand.
Era muy importante ser eficientes colaboradoras en el campo de la salud, la formación fue esencialmente paramédica y femenina. Su primera Directora fue doña Jenny Bernier, quien estaba a cargo de la selección, admisión y preparación profesional de las alumnas, como del plan de estudio y su supervisión. (Anexo 4)
La carrera duraba 2 años, las postulantes debían cumplir con ciertos requisitos, haber rendido tercer año de humanidades, sus antecedentes morales y personales intachables, unidos a un gran espíritu de generosidad y ayuda al prójimo. (Anexo 1)
Las primeras escuelas de ésta profesión se llamaron Servicio Social, el título profesional emitido por estas escuelas fue de visitadoras sociales, hasta el año 1957. En Chile y en Latinoamérica, esta profesión se inicia con “mujeres”.


 En los años 60, comienza el ingreso de los primeros varones a las escuelas de trabajo social 1929, es creada la Escuela Elvira Matte de Cruchaga, dependiente de la Universidad Católica de Chile 1942,se crean cuatro nuevas escuela de Servicio Social, en las ciudades de Concepción, Temuco, La Serena y Santiago, todas ellas dependían del Ministerio de Educación. En 1945, una quinta escuela en Valparaíso, la primera en Chile de la Universidad de Chile, su requisito para postular, era haber rendido el bachillerato, una entrevista personal, Además de un año más de formación. (Tres años de estudios). En 1956, Se creó la Escuela de Trabajo Social, dependiente de la Universidad Católica de Valparaíso.

También tenemos en su inicio, el denominado servicio social rural, iniciativa de un grupo de la Unión de Agricultores de Chile, cuyo objetivo, “mejorar las condiciones de vida del campesino Chileno.  Otro campo laboral iniciado es el servicio social en vivienda, promovido centralmente por la creación de la caja de la Habitación y cuyo fin era suministrar viviendas a los trabajadores de recursos modestos Finalmente, se amplía con la incorporación de las asistentes sociales a los servicios de Gendarmería de Chile, para apoyar a las personas privadas de libertad.

SEGUNDA  ETAPA: DEL ASISTENCIALISMO A LA PROMOCIÓN.


En 1956 se crea la escuela de servicio social de la Universidad Católica de Valparaíso. En el año 1957, la escuela de servicio social de Temuco se cierra, siendo sus alumnas trasladadas a la escuela de Santiago.

 De las cinco escuelas existentes en el país, las tres que dependían del Ministerio de Educación, pasan a depender de la Universidad de Chile, y continúan unidas por la Dirección General de escuelas, con igualdad curricular y de requisitos de ingresos. Se abre la carrera en Antofagasta, dependiente de la misma Universidad, y también en la Universidad de Concepción, razón por la que la Universidad de Chile cerrará la carrera en esta ciudad a contar de 1960.

En el año 1963, en Temuco se abre  la carrera de servicio social, esta vez en la sede regional de la Universidad de Chile. En relación con el plan de estudios en 1963, se lleva a cabo una reforma curricular: la duración de la formación es de cuatro años, comienzan a incorporarse en forma incipiente asignaturas de las ciencias sociales, aunque sin disminuir las del área de salud. Por su parte, la escuela de servicio social de la Universidad Católica de Valparaíso, tenía un plan ligeramente distinto del de las escuelas de la Universidad de Chile: también de cuatro años, con asignaturas similares, aunque no incluía la investigación social. A mediados de la década de los sesenta, influenciado por un clima de efervescencia social y política, los referentes profesionales se trasladan hacia los movimientos sociales y políticos de la época, que buscaban provocar profundos cambios en las estructuras vigentes. (Anexo 2)

En este período, la profesión se vuelca en una profunda autocrítica, en un proceso denominado reconceptualización, en el que se cuestiona fuertemente el rol asistencialista de la profesión y, como consecuencia, las metodologías y niveles de intervención, el carácter asistencialista de las prácticas sociales junto a las teorías, conceptos y marcos valóricos que sustentan el quehacer profesional. La reconceptualización, es un proceso que convoca a la totalidad de escuelas de trabajo social de Latinoamérica y que responde al clima de reformas sociales y políticas de la época. Para el sistema universitario chileno, en el año 1966, es un año marcado por profundos cambios. De ellos los más relevantes son:

• Reforma de la educación chilena, que bajo el lema “a democratizar la educación”, se amplió la educación básica de seis a ocho años, lo que significó un fuerte incremento en la matrícula de los distintos niveles educacionales (preescolar, escolar, secundario y universitario).

• Reforma universitaria, que abarca aspectos tan disímiles como la creación de nuevas carreras profesionales, implementación de un nuevo sistema de ingreso a las universidades chilenas a través de la prueba de aptitud académica (PAA), alta flexibilidad curricular, y la conducción académica, política y administrativa de las universidades con participación de todos los estamentos.

El número de escuelas de servicio social en el país en el año 1973, era de doce y debido al espíritu de cambios permanente de la época, sus planes de estudios en el período comprendido entre 1968 a 1973 variaban constantemente, tanto en las asignaturas y sus contenidos teóricos, como en las modalidades de las prácticas profesionales. Producto de estos procesos, la formación profesional se ve transformada con la incorporación de nuevas asignaturas profesionales, destacando, técnicas de trabajo con grupos, técnicas de comunicación social, entre otras.
La metodología de caso social y de grupo, son cuestionados en su dimensión asistencial y se incorpora a las metodologías de intervención, la organización y desarrollo comunitario, durante este período hay un crecimiento de los campos laborales vinculados a áreas municipales, sindicales, poblacionales y rurales, a la vez que en sus funciones, orientadas en una línea asistencialista, incorporarán la promoción social. La coordinación de los programas sociales de gobierno: habitacionales, agrarios, educativos y sanitarios, considerarán la participación de los asistentes sociales, como profesionales encargados de llevar a cabo los programas de desarrollo social. En este ámbito de expansión profesional, es relevante la inclusión y utilización en las prácticas sociales el método de organización y desarrollo comunitario.

Al término del período y con la intensificación de los procesos de reforma social, los campos laborales seguían incrementándose en los sectores agrícolas derivados de la reforma agraria y en el sector habitacional, como respuesta al requerimiento de organización social para incorporar activamente a la población en los planes de construcción de viviendas sociales y de equipamiento comunitario. En educación, se observa un incremento de las contrataciones,  por la creación de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, destinada a apoyar la educación básica en los grupos sociales más desfavorecidos. Se aprecia un nuevo campo de contrataciones en las estructuras de gobierno, tales como Intendencias y Municipios, con una marcada tendencia hacia la actividad política.

TERCERA ETAPA: TRABAJO SOCIAL Y GOBIERNO MILITAR.


Este período se inicia con el golpe de estado y se extiende desde 1973 a 1990. Con el golpe de Estado, se detienen abruptamente los procesos iniciados en la etapa anterior: se cierran escuelas algunas temporalmente  y otras definitivamente, se expulsan docentes y alumnos y se restringe el número de vacantes. Las mayor parte de las escuelas, suspende su ingreso en el año 1974 y ya en el año 1975, algunas  reabren sus puertas, manteniendo como únicos requisitos de ingreso las notas de enseñanza media y la prueba de aptitud académica.

Se rediseña el plan de estudios, incluye redefiniciones de los objetivos y metodologías de la profesión, planteando una formación tecnológica cuya característica  es la desideologización de la práctica social, rescatando como valor la neutralidad en los procesos de intervención, de este rediseño, se aplica de modo igualitario a las nuevas generaciones que ingresan a contar del año 1976 en las ocho escuelas que quedaron funcionando hasta el inicio de los años ochenta, la duración de la formación es de cinco años. El plan resultante, vuelve a incorporar con fuerza, las asignaturas del área de derecho, aunque mantiene las asignaturas de las ciencias sociales, pero reformuladas desde perspectivas desideologizadas. (Anexo 3)

En un marco de fuerte represión política, y caracterizado por las limitaciones impuestas por el gobierno al ejercicio de los derechos de libre expresión y de asociación junto al clima de miedo e inseguridad reinante, el campo profesional sufre una fuerte contracción, disminuyendo el número de cargos y desestimándose nuevas contrataciones. A mediados de la década del setenta, se registraba en Chile, 5.072 profesionales asistentes sociales, de los cuales 264 eran varones. (Figueroa, 1975: 173)

En un contexto no oficial, se consolida un grupo de profesionales que comienza a construir un trabajo social ligado al respeto a los derechos humanos, a la defensa de las víctimas de la represión política, a la promoción de la participación de las personas, al desarrollo de formas democráticas de convivencia y a la implementación de estrategias solidarias para la  subsistencia de las poblaciones más afectadas por la recesión económica, especialmente a principios de los años ochenta.

 Las estrategias de intervención del colectivo profesional, estaban constituidas por el fortalecimiento de las organizaciones, la educación social y cívica, y el apoyo a iniciativas solidarias de las personas y los grupos comunitarios. En los inicios de los años ochenta, el gobierno militar impulsa una nueva reforma del sistema educacional, cuyo objetivo primordial es abrir la actividad al sector privado. Para ello se dicta la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, que suprime las sedes de las universidades nacionales Universidad de Chile y Universidad Técnica del Estado y, en su reemplazo, crea las universidades derivadas o regionales: Asimismo, permite la creación de universidades por parte del sector privado, y establece una clasificación en las carreras profesionales, delimitando aquellas que son exclusivamente universitarias y las que no lo son, siendo ubicado el trabajo social en esta última categoría.

CUARTA ETAPA: COMUNIDAD  Y CAMBIOS EN  BUSCA DE UNA SÍNTESIS.


Este período se inicia con el retorno de la democracia en 1990 los profesionales centran sus esfuerzos en construir saberes que integren las experiencias de las etapas anteriores permitiendo generar nuevos aprendizajes profesionales y la resignificación de las metodologías de intervención. Los temas centrales en la reflexión de trabajo social en este período, están enfocados a la superación de la pobreza y al aporte profesional en el desarrollo económico con justicia social, ambos temas priorizados por los gobiernos democráticos desde el año 1990.En el escenario nacional, el número de profesionales aumenta significativamente, como resultado de la reapertura de escuelas en universidades tradicionales y apertura de nuevas escuelas en universidades tradicionales y privadas y en institutos profesionales.

Cada escuela o programa buscará aportar su sello y perfil profesional específico, con el respaldo de una oferta de planes de formación diseñados de manera autónoma. Como consecuencia, la extensión de la formación varía entre ocho y diez semestres, los énfasis de cada carrera se concentran en diversas áreas de ejercicio profesional y los requisitos de titulación no son homólogos, variando desde una práctica profesional hasta la elaboración de tesis o ambos requisitos a la vez.

Con respecto a los cambios en planes de estudios estos son motivados por el retorno de la democracia. El eje que articula la revisión curricular, está dado por la necesidad de incluir en el plan de estudios los contenidos y las prácticas que se habían desarrollado en los organismos no gubernamentales y en las organizaciones de iglesia, particularmente, en la defensa de los derechos humanos, en el fortalecimiento de las organizaciones sociales y en educación en derechos ciudadanos.
 Otro aspecto importante referente a la modificación de los contenidos de los planes de estudios, es la inclusión de los temas de la agenda social y política del gobierno, tales como la superación de la pobreza, crecimiento económico con sustentabilidad y equidad, participación social y protección medioambiental, entre otros.

QUINTA ETAPA: DE LA TRADICIÓN PROFESIONAL A LA TRANSFORMACIÓN  DE LA PROFESIONALIDAD.


Esta etapa se inicia con el nuevo milenio y está aún en pleno desarrollo. Las políticas del Ministerio de Educación introducen el concepto de calidad en la educación superior. Éste concepto es aplicado a los servicios educativos, es un concepto complejo y que en el contexto de los procesos de autoevaluación y acreditación, se comprende como el marco que define a priorizar  las características de la prestación de servicios. Para el Estado chileno el desafío de mejorar la calidad consiste en la “coexistencia de programas muy diversamente dotados de recursos y capacidades; la necesidad de consolidar una cultura de la evaluación y autoevaluación, considerando la tendencia creciente hacia el ejercicio internacional; la necesidad de perfeccionar la coherencia del sistema educacional, de manera de perfeccionar los requisitos exigibles a cada nivel y tipo institucional; y la provisión a los actores de información adecuada para la toma de decisiones”.(Ministerio de Educación,1998:7)

 En el marco de la política estatal para la educación superior, las escuelas de trabajo social inician nuevas revisiones de los planes de estudios, motivadas por la urgencia y la necesidad de dar cuenta de las tensiones, que influencian y cuestionan el quehacer formativo, provenientes de cuatro ámbitos:


• Primer ámbito: los desafíos de la globalización, los que desde la perspectiva del trabajo social se expresan en el surgimiento de nuevos y más complejos problemas sociales, tensionando los conocimientos profesionales así como las estrategias y técnicas de intervención.

• Segundo ámbito: creciente número de escuelas de trabajo social en Chile, generando alta competitividad en el mercado de educación superior por la captación de matriculados y la necesidad de diferenciación e identidad entre la formación entregada por unos y otros.

• Tercer ámbito: Política de educación superior que impulsa los procesos de autoevaluación y de acreditación para todas las universidades – públicas y privadas en sus programas de pre y post grado e institucional, en la búsqueda de optimizar la calidad y de transparentar el quehacer educativo de dichas instituciones. Como resultado de los procesos de autoevaluación, las carreras de trabajo social, plantean en sus respectivos informes la necesidad de actualizar el perfil profesional y revisar el plan de formación.

• Cuarto ámbito: Decisión del gremio de movilizarse para que se restituya al trabajo social la calidad de carrera exclusivamente universitaria, que le fuera retirada en 1981 como consecuencia de la dictación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza. Ello implica que la formación entregue dos titulaciones en forma simultánea: el título profesional y el grado de licenciado en trabajo social.

Cada una de las universidades o institutos profesionales que dictan la carrera de trabajo social y/o servicio social en la actualidad, posee su propio plan de formación que va a responder a distintos requerimientos, tales como la misión y visión institucional, los marcos valóricos, las concepciones sobre los procesos formativos y las estrategias de formación profesional diferenciada presentes en las instituciones componentes del Sistema de Educación Superior chileno. Todos estos diversos aspectos van a influir en forma directa en la definición de los planes de formación vigentes.

 

   Conclusión


A lo largo de la historia el Trabajo Social en Chile ha sufrido diversas transformaciones. La  profesión se  ha ido desarrollando durante  el tiempo cambios que han ocurrido cambios importantes conforme por las etapas por las cuales ha atravesado de realizaron cambio relevante y significativos tanto en los político como en lo social con nuevas reformas etc.  La principal orientación del Trabajo Social en Chile es promover la mejor calidad de vida de las personas, grupos y comunidades en donde se busca brindarles herramientas de forma eficiente y eficaz para el logro de un mejor autodesarrollo, el bien común y la inserción de éstos a la sociedad.
Esta orientación u objetivo de la profesión busca desarrollarse a través de cambios significativos con ayuda con conjunto con la sociedad, política y las personas, ya que  en conjuntos con estos actores  pueden realizarse cambios relevantes de grandes consideraciones logrando un mejor entorno y calidad de vida  para los individuos, grupos y comunidades. El Trabajo Social como profesión debe ir transformado constantemente debido a que las problemas sociales no siempre son las mismas y van surgiendo conforme avanza el tiempo, es por ello que el Trabajador social debe estar preparado de forma competente con habilidades únicas, siendo capaz de intervenir y dar solución a las diversas problemas  sociales  que surjan a través de tiempo en las diferentes situaciones particulares y contextos determinados  que se presenten. (Anexo 5)
Para desarrollar cambios significativos y relevantes en el país primero se debe conocer el origen de la profesión en Chile, es por ello por propósito del presente informe donde se da a conocer sus inicios las transformaciones por las cuales atravesó el Trabajo Social en Chile y las diferentes etapas que se fueron desarrollando , claro está que esta información puede ser de suma relevancia  para aquellas personas que están comenzando su proceso de formación profesional en donde como de orientación hacia el futuro profesional se dan conocer las diferentes etapas y los diferentes roles que cumplió y desarrollo el Trabajador Social en su comienzo. 

martes, 29 de septiembre de 2015

                          Ensayo: Una perspectiva hacia el futuro del Trabajo Social 
En la actualidad en la profesión de Trabajo Social dice tener relación con la capacidad de formar profesionales que desarrollen al máximo sus potencialidades, capacidades y  habilidades  a través de un trabajo donde integren  el saber pensar, el saber hacer y el saber ser; por lo tanto, se pone en juego la coherencia para el desarrollo armónico e integral de el futuro Trabajador Social como un sujeto pensante, cuestionador, creativo, con propósito , innovador y profundamente ético.   
El desarrollo del Trabajo Social en nuestro país ha ido tomando un papel importante en la sociedad,  ésta profesión  ha permitido entregar  diferentes herramientas a las personas para su autodesarrollo, ya sea, individual, grupal  o comunitario.  La profesión abierto diversas puertas  para mejorar la calidad de vida de cada una las personas,  sin embargo encontramos algunas falencias como en todas las profesiones, como falta de nuevas  políticas sociales, falta de compromiso y profesionalismo.
Es por ello es que necesitamos en un futuro que el Trabajador Social tenga por objeto la atención , la protección , la gestión e intervención social más concreta, mediante políticas y acciones de carácter preventivo , asistencial y rehabilitador. Desarrollar capacitación y coordinación con el resto de entidades con las que podemos promover el cambio, con una igualdad e integración plena de las personas en la sociedad y la resolución de conflictos tanto a  individual, grupal y comunitario.
Necesitamos como trabajadores sociales, investigar  mejor  la realidad social en la que nos enfrentamos en la actualidad, para entender mejor como ésta podría ir transformándose  en el futuro, comprender la amplia gama de características de intervención que van desarrollándose a través del tiempo.
Los Trabajadores Sociales tienen que ser ahora y en un futuro agentes de cambios en pro de las personas, grupos y comunidades. Debemos ser profesionales al cien por ciento para generar un cambio social concreto. Se han ido desarrollando múltiples acciones  para dar solución a los diversos problemas sociales que se presentan durante el transcurso del tiempo, sin embrago no todos los problemas son necesidades, pero si las necesidades son un problema.
Es por ello que se necesita dar realmente prioridad a las verdaderas necesidades sociales que se presenten tanto en la actualidad  como en el futuro y dar una solución concreta que perdure conforme avance el tiempo.
La profesión cada vez  más se hace un apoyo primordial  hacia las personas, es por ello que se debe dejar en claro que el Trabajo Social brinda herramientas para  la superación de conflictos y autodesarrollo de los individuos en donde se dan solución aquellas necesidades de relevancia para el individuo, grupo o comunidad, y para no generar en un futuro un sentimiento de dependencia en las personas hacia el profesional.

La carrera de Trabajo Social cada vez va adquiriendo protagonismo en el desarrollo social del país como agente de cambio y se espera que en un futuro sea una carrera aún más relevante y valorada en el ámbito de desarrollo social, ya que en la actualidad si bien ha hecho aportes de importancia para el desarrollo de las personas, no se toma muy en cuenta los esfuerzos profesionales que realizan en el día a día los Trabajadores Sociales para lograr un mayor bienestar hacia las personas.